martes, 23 de julio de 2013

El espacio material y el mundo tangible


Collage digital y poesía visual (software GIMP2) Mariana Alonso







Diferencias Ontológicas
El espacio como objeto de reflexión ha logrado generar numerosas teorías suscitadas en diversos periodos históricos y provenientes de distintas perspectivas. Es sabido, que cada periodo posee sus propias reglas que pueden entenderse y que la ciencia de una época es sólo comprensible bajo la luz de sus propias teorías las cuales tienen las características de responder a ciertas cuestiones que va planteando la realidad y contribuyen a aumentar el conocimiento. A este marco de conceptos dados en los cuales se enmarca toda investigación científica o filosófica Kuhn[1] los denomina paradigmas. De la misma manera, cada período, ha propuesto diversas interpretaciones que han problematizado el concepto de espacio, interpretaciones que guiaron en su momento la investigación y luego fueron reemplazados por otros.
Ahora bien, con respecto específicamente a la reflexión sobre el espacio, Graciela Barranco de Busaniche[2] expone ciertas cuestiones muy interesantes de las diversas teorías en torno a esta cuestión a lo largo de la historia, en realidad intentando  descifrar aquello que es el espacio: desde Aristóteles y Kant  los cuales postularon que el espacio  era subjetivo en tanto el mismo existía sólo al ser ocupado por alguna cosa u objeto los cuales se mueven, el espacio rodearía a los cuerpos y permanecería inmóvil;  pasando por Newton y su propuesta de un espacio como absoluto (lugares contiguos, ordenados, e inmóviles), en el sentido de que es permanente y existe independientemente de la materia, proponiendo dos supuestos filosóficos el principio de la primacía de la experiencia como origen y justificación de lo que debe admitirse como conocimiento y el postulado metafísico de que el espacio es la estructura del mundo. Es un receptáculo que puede o no estar ocupado por materia; por último, se puede mencionar la propuesta de Leibniz quien diría que el mismo es un ideal generado al pensar el orden de las cosas por lo tanto si no existieran las cosas no habría espacio.


En la Dimensión desconocida. Collage digital (Software GIMP2) Mariana Alonso

De todas las conceptualizaciones y aportes en relación a la problemática del espacio, queda en claro que responde a un tipo de  percepción individual en el que se presentan dos formas de espacio: el perceptivo y el representativo: el primero, se daría lugar en la propia percepción que se produce en contacto  del cuerpo con su sentido y las cosas, y el segundo haría referencia a la imagen del espacio cuando está ausente, la noción de espacio es construida por los individuos en base a sus experiencias y su percepción.
Hoy por hoy, el espacio sigue siendo problematizado ya que se ha visto modificado por la aparición de los MD por el simple hecho de que en él se desarrollan experiencias que pueden ser percibidas de forma reales por nuestra mente, ya que estaríamos operando con un espacio disociado de la realidad tangible pero que interactua con ella y a su vez la transforma.
Autores como Roy Ascott expresan que los MD posibilitan el tránsito de las personas por diversos planos de forma simultánea. La ciberpercepción que como se recordará este término hace referencia a la concordancia de procesos cognitivos y perceptivos evolucionados, podría decirse, por las nuevas experiencias  de las redes telemáticas las cuales amplían el campo de  experiencias sensoriales de las personas. Como formularía Ascot, la cyberception  significa alcanzar el sentido total, adquiriendo una visión a vuelo de pájaro de los eventos, la visión del astronauta en el cosmos, la del cibernauta en los sistemas[3].
Entonces, el tránsito se produciría en simultaneidad entre la conciencia y el mundo material, cuestión que provocaría que la visión diaria del mundo se produzca en varios niveles y en este sentido las Nuevas Tecnologías permiten el desarrollo de una especie de doble conciencia que tiene su origen en la ciberpercepción de la que tanto hace referencia Ascott.
De esta manera, para concluir, se puede afirmar que el ciberespacio puede ser un espacio que podemos experimentar y percibir y factible de ser recorrido y que el mismo es un espacio virtual intangible porque no podemos nosotros transitarlo de forma física aunque sí en las películas de ciencia ficción, abajo te dejo un estupendo ejemplo.


 



Nuevas formas de percepción espacial: Bilborko Arte Ederren Museoa. Museo de Bellas Artes de Bilbao[2]



Como forma de recorridos espaciales virtuales podemos mencionar las visitas online de numerosos museos como por ejemplo el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el cual cuenta con  variadas muestras virtuales que permiten una aproximación a la obra de numerosos artistas, brindando no sólo conocer las mismas sino realizar un recorrido virtual permitiendo ver detalles de las producciones, la disposición espacial de las mismas ofreciendo una vista panorámica amplia. Así, el recorrido intinerante del museo,  el cual reúne en la actualidad  entre pinturas, esculturas, dibujos, grabados y artes decorativas, más de 6.000 obras, permite la accesibilidad a personas que de otra manera no tendrían acceso.  













[1] Barranco, Graciela. El espacio como objeto de reflexión epistemológica. Material aportado por la cátedra TOEI
[2] Barranco, Graciela. Ibídem.
[3] Ascott, Roy 1995. La arquitectura de la cyberception. Serie Fichajes N° 4. Publicación de la Cátedra Arquitectura IV. FADU/UNL. Santa Fe. Traducción Julio Arroyo. 1996. Pág 7

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